Categoría: Muebles para terrazas

  • Cómo elegir sombrillas y parasoles en verano

    Sombrillas y parasoles desempeñan una función clave en los meses de verano, cuando las temperaturas pueden superar regularmente los cuarenta grados en provincias del sur y del levante peninsular.

    A la hora de comprar una sombrilla o parasol vigo ezpeleta, un parámetro de vital importancia es el tamaño, pues las diferencias pueden ser notable entre productos destinados a terrazas o patios interiores; si a las opciones diseñadas para entornos domésticos se suman las comerciales, la oferta disponible es ya amplísima.

    De ahí que se recomiende filtrar los resultados de búsqueda de acuerdo con las dimensiones del parasol o la sombrilla. Para formarse una idea clara de su capacidad para sombrear un área determinada, debe asumirse que una sombrilla de unos cuatro por cuatro metros podrá cubrir hasta doce metros cuadrados.

    Por otra parte, el material de la lona también influye en la calidad de sombrillas y parasoles. Alrededor del 90% de la superficie de este producto está representado por la tela de algodón, poliéster, acrílico u otro tejido, de cualidades variables. Mientras que el algodón presenta una resistencia notable, el poliéster y el acrílico son más económicos y garantizar una mayor protección frente a la radiación UV.

    Las prestaciones agregan un plus de confort y deben ser valoradas al elegir estos productos. Los parasoles de brazos reclinables sorprenden por la adaptabilidad de su mástil, mientras que los de brazo lateral cumplen su función con mayor eficiencia en grandes superficies, si bien pueden ser más aparatosos.

    Además, el sistema de apertura influye en la comodidad para manipular la sombrilla o el parasol en cuestión. Las opciones disponibles son diversas: desde la clásica manivela con apertura telescópica, hasta las poleas con sistema push-up.

    La disponibilidad de accesorios útiles para la instalación de este accesorio puede inclinar la balanza en favor de una marca u otra. Así, los productos que integren un pie de parasol o un brazo lateral supondrán un ahorro notable, pues eximirán al consumidor de asumir este gasto por separado.

  • Cómo mejorar el bienestar en una terraza de restaurante

    La tradición de almorzar y cenar fuera de casa está fuertemente arraigada en España y otros países de la cuenca del Mediterráneo. De ahí que el 43% de nuestros restaurantes dispone de terraza —según el portal The Fork— y que este espacio sea uno de los grandes reclamos para el turismo internacional.

     

    Convertir la terraza en un entorno de relax y bienestar no es tarea fácil, por su exposición a los vientos y los rayos ultravioleta. Una primera medida para elevar su habitabilidad es la implementación de mesas y sillas terraza hosteleria de alta calidad, en lugar de suplir esta necesidad con los kits ofrecidos por las marcas de cervezas y refrescos.

     

    La comodidad y la resistencia son las cualidades deseadas en el mobiliario de una terraza. La elección de materiales resistentes, como el aluminio o la resina, son preferibles a otros menos tolerantes a las inclemencias meteorológicas, como la madera. En cualquier caso, su recogida es una tarea de obligado cumplimiento incluso si la terraza permanece cerrada al público, para así alargar su vida útil.

     

    En los meses de primavera y verano, cuando el calor es más intenso, se recomienda el uso de parasoles y sombrillas de poliéster y otros tejidos resistentes a la acción del sol. Dependiendo del entorno de la terraza, será aconsejable o no el empleo de toldos y techos de resguardo, para mayor confort de los comensales.

     

    Por el contrario, las bajas temperaturas empiezan a ser un problema en los meses de otoño. Para evitar que la terraza se vacíe, se aconseja invertir en un sistema de climatización, capaz de mantener la temperatura en niveles óptimos.

     

    El contacto con la naturaleza puede incentivar la relajación y el bienestar del ser humano, y por esta razón, integrar plantas en la decoración de una terraza de una idea acertada. Además, los vegetales purifican y perfuman el aire y contribuyen a crear un ambiente más natural, más acogedor.