Problemas con la llave de la cerradura: ¿cómo solucionarlos?

Pese a su pequeño tamaño, las llaves desempeñan una función de gran importancia en el día a día de cualquier persona. Si una rotura o avería imposibilitara su uso, necesidades básicas como la alimentación, el aseo o el descanso nocturno permanecerían inaccesibles hasta que un cerrajero de urgencia liberase la puerta principal del domicilio.

 

Antes de solicitar los servicios de una Cerrajeria vigo, los afectados por este problema deben confiar en ciertas soluciones que no requieren conocimientos técnicos y pueden solucionar el problema de raíz. Por ejemplo, el atoramiento de la llave en la cerradura se resuelve en la mayoría de los casos extrayéndola con ayuda de unas tenazas, útiles para aplicar una fuerza concentrada, sin realizar movimientos laterales que puedan romper la llave.

 

Cuando la llave experimenta fricciones o amenaza con atascarse al girarla, el mecanismo interno de la cerradura podría estar en el origen del problema. La aplicación de lubricante en spray ofrece una solución inmediata en la mayoría de los casos. Si al introducir y accionar la llave nuevamente, el mecanismo sigue oponiendo una resistencia anormal, se recomienda consultar a un cerrajero, con vistas a la sustitución de la cerradura.

 

Las temperaturas adversas también pueden hacer mella en una cerradura antigua o deteriorada. Así, las bajas temperaturas aumentarán las fricciones e incluso podrían dificultar la introducción de la llave. Con el aumento de la temperatura de la cerradura o la aplicación de lubricante, este problema debería solventarse por sí mismo.

 

Además, las fricciones excesivas pueden deberse a la sustitución reciente de la llave por un duplicado nuevo, cuyas asperezas no se hayan pulido debidamente. Otro problema habitual se presenta cuando la llave, aun girando con normalidad, no logra abrir la cerradura. También en este supuesto, el problema radicaría en los mecanismos internos, sobre todo si la llave gira libremente con una mínima resistencia.