Categoría: Comuniones

  • Diademas de bautizo: ¿cómo elegirlas?

    Que su aparente sencillez no engañe: las diademas son uno de los complementos de ceremonia para niñas con mayor tradición y prestigio. Se estilan en bautizos porque su elegancia, comodidad y valor estético casan a la perfección con la solemnidad de este sacramento cristiano.

    Su diseño ergonómico y la delicada tela que recubre este accesorio logra que su tacto sea confortable y suave para el bebé. Se fabrica en materiales elásticos y biocompatibles, de forma que el riesgo de causar alergias cutáneas es inexistente.

    Para acertar en la elección de una diadema de bautizo, debe prestarse atención a la talla. Esta ha de ser proporcional a la circunferencia de la cabeza y armonizar con el rostro del bebé. Una diadema demasiado grande restaría protagonismo al vestido y podría generar un efecto cómico.

    Respecto a su diseño, las diademas sencillas y de corte clásico son la opción más segura. Quienes busquen una estética más principesca, disponen del estilo corona. Con las flores, la pedrería y otros adornos se corre el riesgo de sobrecargar este accesorio. No hay mejor modo de despejar dudas que a través del ensayo y error en la misma boutique.

    Específicamente, el color más demandado en diademas es el blanco. Las últimas tendencias apuntan a tonos como el azul celeste o el rosa pastel como una alternativa capaz de conciliar la tradición con la modernidad. Sería un error decantarse por colores demasiado chillones u oscuros.

    Materiales como el raso, el encaje o el algodón son comunes en la fabricación de este accesorio. Se recomienda escoger las diademas con un cierto acolchado, para que cumplan su función sin ocasionar molestias a su portador.

    Por su parte, debe procurarse que la estética de la diadema esté en consonancia con el peinado. Si tiene un cabello corto, es lógico usar diseños más finos y discretos, por ejemplo.

  • Zapatos de comunión o sandalias

    Cuando toca escoger zapatos comunión niñas muchos padres se plantean si mejor zapatos clásicos o sandalias. Pero aquí vamos a ir más allá. No se trata de decidir si es mejor zapatos o si son preferibles las sandalias. Hay que abrir el abanico de posibilidades ya que son muchas las ofertas del mercado hoy en día:

    -Zapatos clásicos. Se llevan la palma las típicas merceditas o los zapatos de pulsera al tobillo. Son cómodos y muy elegantes, perfectos para quienes quieran un look tradicional.

    -Bailarinas. Las bailarinas para la comunión son tendencia por su gran comodidad. Las encontrarás forradas con encaje y con adornos para hacerlas todavía más elegantes, pero unas sencillas bailarinas de piel pueden quedar perfectas con cualquier traje.

    -Sandalias. Son algo más informales, pero ideales para esas niñas que quieren romper un poco con la imagen clásica. Si las sandalias son el calzado que tu hija usa más en verano, escoge unas bonitas y acordes al vestido y estará ideal. Así, no te encontrarás con un calzado que no se vaya a utilizar más. En las sandalias la clave está en la sencillez y en algún pequeño detalle que las haga diferentes de las de diario.

    -Zapatillas de esparto. Puede parecer que no son adecuadas para una primera comunión, pero más de una firma de calzado ofrece estas zapatillas adaptadas para que resulten ideales para llevar con el vestido de primera comunión. Casan especialmente bien con los vestidos que llevan complementos florales como cinturones o diademas, ya que tienen un look más rústico sin dejar de ser elegantes. Te sorprenderá lo bien que pueden quedar estas zapatillas, que están realizadas en encaje y que pueden tener adornos de pedrería, con cualquier vestido. 

    -Zapatillas deportivas personalizadas. Son ideales para aquellas personas más rompedoras, pero también para niñas que llevan plantillas correctoras y no pueden usar otro tipo de calzado. Algunas tiendas las tienen ya adaptadas para Primera Comunión, pero lo normal es que haya que echar mano de la imaginación. Las zapatillas tienen que ser totalmente blancas y se forran con una tela de encaje, ya sea total o parcialmente para darles un toque festivo. Se cambia el cordón de las zapatillas por una cinta de la misma tela que el vestido o, directamente, un lazo de gasa ancho. Así, se consigue un toque especial sin que la pequeña se sientan diferente al resto de niñas por tener que poner un calzado especial.