Tendencias e innovaciones que marcan el futuro del transporte aéreo

El sector aeroportuario ha experimentado un desarrollo vertiginoso en las últimas décadas. Al efecto transformador de la biometría, las IA y el Internet de las Cosas se suma la necesidad de hacer frente a desafíos modernos como la sostenibilidad o el auge del mercado low cost. Muchas de estas innovaciones son ya una realidad en los Aeropuertos actuales y otras prometen materializarse en un futuro cercano.

Por un lado, los grandes gestores aeroportuarios (Aena, Fraport AG, Groupe ADP, etc.) son conscientes del reto climático y han adoptado medidas para minimizar las emisiones y contribuir así a la descarbonización. El resultado son infraestructuras que priorizan la iluminación natural y las energías renovables. Este enfoque ‘verde’ se refuerza con la inversión en vehículos eléctricos de asistencia en tierra.

Aumentar la fluidez del tránsito de pasajeros ha sido una de las metas tradicionales de los aeropuertos internacionales. Hoy los sistemas biométricos y de reconocimiento facial están facilitando los accesos y salidas de los usuarios en los controles de seguridad y en los puntos de embarque.

Asimismo, el avance imparable de las inteligencias artificiales marca la hoja de ruta de este sector. Esta tecnología ya permite optimizar la gestión del equipaje o calcular con precisión los flujos de pasajeros. Todo indica que las siglas IA y IoT han venido para quedarse.

La creciente demanda de vuelos de bajo coste está cambiando la fotografía de las terminales españolas. Cada vez es más habitual el uso de aeronaves de tamaño medio y la eliminación de pasarelas telescópicas, con el fin de economizar al máximo este servicio.

Determinados aeropuertos han escalado hasta convertirse en metrópolis en miniatura. El concepto de aerotrópolis, aunque no es nuevo, se está haciendo realidad en determinadas infraestructuras, como los aeropuertos de Changi (Singapur), Dubái (EAU), Incheon (Corea del Sur) o Rey Fahd (Arabia Saudita).